martes, 28 de marzo de 2017

Industria automovilística venezolana


Emilio Spósito Contreras

CHERY EN VENEZUELA
La contracción de la industria automovilística venezolana y la intervención del Estado en la economía (2010-2016)

I

En países petroleros como Venezuela, con bajos precios de la gasolina, la industria automovilística suele tener un peso importante en la economía [1]. No obstante, en los últimos años la Cámara Automotriz Venezolana (Cavenez) reportó [2] una contracción de la producción.
Aunque en estos momentos de crisis, análisis como éste podrían estar haciéndose en muchos otros sectores productivos, el sector automotriz resulta relevante no sólo por su impacto económico, sino también por su tradición: Venezuela es un país que a lo largo del siglo XX se integró a partir del desarrolló de un importante sistema de carreteras y autopistas (Capriles Ayala 1985: 149-188).

II

Una reducción de la oferta puede deberse a varios factores, a saber:
Podría tratarse de un ajuste de la producción debida a la “Ley de la oferta y la demanda”, en el sentido que “…una disminución del precio del mercado tiende a provocar una disminución de la cantidad ofrecida” (Case y Fair 1996: 87).
No obstante, de la revisión de los principales portales de ventas de vehículos usados en Venezuela, podemos evidenciar alta demanda de vehículos y altos precios [3]. Ello podría explicarse, porque en una economía inflacionaria, el consumidor “…siempre preferirá una renta que tenga un valor actual mayor a una que tenga uno menor” en el futuro (Varian 2010: 195).
También podría deberse a “…variaciones en los precios de los bienes relacionados” (Case y Fair 1996: 101), tales como los bienes sustitutivos o complementarios.
Sin embargo, el transporte público, dada la calidad del servicio, no resulta totalmente sustitutivo. Tampoco parecen influir bienes complementarios típicos como la gasolina (Pindyck y Rubinfeld 2009: 27), debido a que Venezuela su costo es mucho más bajo que el internacional [4].
Finalmente, podría tratarse de un aumento de los costos de producción, que incluyen los “precios de los insumos y las tecnologías” (Case y Fair 1996: 101).
Al respecto, es evidente que tanto la tecnología, como muchos de los insumos de la industria automotriz son importados, por lo cual los fabricantes necesitan divisas para realizar las transacciones necesarias para la fabricación o ensamblaje de los vehículos en el país.

III

Desde febrero de 2003, existe un estricto control de cambio en Venezuela, el cual ha consistido en el establecimiento de uno o más precios fijos del dólar, la administración de la asignación de los dólares por parte del Estado y la pretensión de erradicación del consiguiente mercado negro de divisas (Palma 2008: 57).
Si bien ha ocurrido una baja de los precios del petróleo y por ende una restricción de asignación de divisas en 2016, la reducción de la oferta de vehículos nuevos dibujó una pendiente negativa a partir de 2013 (véase gráfico inicial: “Oferta de vehículos en el tiempo”).
Además de influenciar el sector a través del control de cambio, el Estado ha favorecido la entrada al mercado de nuevos competidores. Quizás el caso más importante es el de la marca china Chery.
Aunque Chery empezó a ensamblar vehículos en Venezuela a partir de 2011 (Anónimo 2011), fue precisamente a partir de 2013 que se constituyó como una empresa mixta [5], en la cual el Estado posee el 51% de las acciones y la Corporación Automotriz Z.G.T el otro 49% restante (Deniz 2016).
Aunque no existen datos ciertos sobre la producción de vehículos Chery durante el período, es posible evidenciar su crecimiento en las ofertas de venta en el mercado de automóviles usados [6].
La empresa Chery cuenta con importantes ventajas frente a sus competidores, tales como participar del programa social Venezuela Productiva Automotriz [7], así como la asignación preferente de divisas para la importación de partes y material de ensamblaje (Deniz 2016).
Se tienen noticias de que Corporación Automotriz Z.G.T, recientemente adquirió las plantas ensambladoras de Mitsubishi en Venezuela (Deniz 2016).

IV

Ya en 2008, un reportaje de Vanesa Pérez Díaz sobre la percepción de los efectos de la política económica en el sector automotriz, revelaba que “Cierto escepticismo ronda en torno al tema del ensamblaje de motores en el mercado venezolano…” (Alfonso y otros 2008: 49).
Hoy, para evaluar una política económica, deben considerarse los siguientes resultados en el tiempo: “eficiencia, equidad, crecimiento y estabilidad” (Case y Fair 1996:15-16).
Respecto de la eficiencia u “optimización de acuerdo con Pareto”, el problema no es tanto que las políticas económicas empeoren la situación de alguno de los actores (Eaton y Eaton 1996: 23-24), sino, como en el presente caso, que empeore la situación de la totalidad de los actores económicos, menos uno. La “frontera de posibilidades de producción” en nuestro caso, es tremendamente ineficiente, por cuanto hoy se utilizan los recursos (bienes de capital, trabajo, etc.), por debajo de los deseos de la población (Case y Fair 1996: 33-35).
Según Varian, vinculada a la idea de eficiencia, “…una asignación es equitativa si ninguno de los agentes prefiere la cesta de otro a la suya propia” (Varian 2010: 668). En nuestro caso, la situación resulta evidentemente inequitativa (“injusta”), puesto que las condiciones dadas a Chery (en parte empresa del Estado) frente al resto de la industria, suponen un enorme desequilibrio. En este caso podríamos estar hablando de una “competencia desleal pública”.
Aunque el crecimiento de la productividad es un tema propio de la macroeconomía (Pindyck y Rubinfeld 2009: p. 4), la falta de crecimiento de una empresa podría decidir la reducción de sus costes: tales como inversión de capital o creación de puestos de trabajo. En tal caso, resulta difícil pensar que la crisis pudiera ser compensada con la participación directa del Estado.

BIBLIOGRAFÍA

Anónimo, Planta Chery de Venezuela ha ensamblado cerca de 58 mil vehículos: Desde su inauguración en 2011. En http://www.correodelorinoco.gob.ve/nacionales/planta-chery-venezuela-ha-ensamblado-cerca-58-mil-vehiculos/, consultado el 10 de octubre de 2016

Alfonzo, A., Carmen Sofía, Blanca Vera Azaf, Leopoldo Martínez Felce, Fabiana Culshaw y Vanesa Pérez Díaz. Una economía atada por los controles. Debates IESA. Volumen XIII, número 1, enero-marzo 2008. Instituto de Estudios Superiores de Administración, pp. 39-49.

Capriles Ayala, Carlos (1985). Pérez Jiménez y su tiempo: Biografía del expresidente y radiografía de Venezuela en algunas etapas estelares de su historia (2ª edición). Caracas: Editorial Dusa.

Case; Karl E. y Ray C. Fair (1996). Principios de Microeconomía. Traducción de Ángel Carlos González Ruíz (4ª edición). México: Prentice-Hall Hispanoamericana S. A.

Deniz, Roberto, Los carros Chery son un negocio redondo para la familia Yammine. En http://runrun.es/nacional/venezuela-2/256117/los-carros-chery-son-un-negocio-redondo-para-la-familia-yammine.html, consultado el 10 de octubre de 2016.

Eaton, B. Curtis y Diane F. Eaton (1996). Micro Economía. Traducción de Concepción Verania de Parres Cárdenas (3ª edición). México: Prentice-Hall Hispanoamericana S. A.

Palma, Pedro A., Cómo protegerse de la crisis que se avecina. Debates IESA. Volumen XIII, número 1, enero-marzo 2008. Instituto de Estudios Superiores de Administración, pp. 56-61.

Pindyck, Robert S. y Daniel L. Rubinfeld (2009). Microeconomía. Traducción de Esther Rabasco y Luis Toharia (7ª edición). Madrid: Pearson – Prentice Hall.

Varian, Hal R. (2010). Microeconomía Intermedia: Un enfoque actual. Traducción de Esther Rabasco y Luis Toharia (8ª edición). Barcelona: Antoni Bosch, editor.

NOTAS

[1] En el caso venezolano, la industria automotriz aportaba 3,5% del PIB (Deniz 2016).
[2] Fuente Cavenez. En http://www.cavenez.com/, consultado el 10 de octubre de 2016.
[3] Por ejemplo: http://carros.trovit.co.ve, http://clasificadoseluniversal.com o http://carros.tucarro.com.ve.
[4] Mientras el precio promedio internacional de la gasolina es de 0,98$ por litro, en Venezuela apenas llega a 0,01$ (http://es.globalpetrolprices.com, consultado el 16 de noviembre de 2016).
[5] Creada según Gaceta Oficial número 40.219 del 1° de agosto de 2013.
[6] Según el portal http://carros.trovit.co.ve/index.php/cod.search_cars/what_d.chery/isUserSearch.1, consultado el 10 de octubre de 2016, la marca más ofertada es Chery, con 2493 anuncios, seguida de Ford, con 142.
En http://clasificadoseluniversal.com/Carros, la marca más ofertada es Chevrolet con 23 anuncios, seguida de Chery con 20. Por el contrario, en http://carros.tucarro.com.ve/, la marca más ofertada es Chevrolet con 9123 anuncios, seguida de Toyota con 5640. De Chery apenas se anuncian 60 ofertas.

[7] Véase en http://www.redpres.com/t5485-ministerio-de-industrias, consultado el 16 de noviembre de 2016.

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