jueves, 19 de octubre de 2017

La dolarización en Venezuela


Adriana Peraza
Abogada UCV, tesista del MBA del IESA

DOLARIZACIÓN OFICIAL
EN VENEZUELA:
COSTOS Y BENEFICIOS

Según expertos, Venezuela está atravesando por una crisis económica y social. Se ha oído entre varios ciudadanos comunes que “dolarizar” se traduciría en la estabilización definitiva de sus finanzas personales. Esto se debe a que existe una dolarización material en los mercados, por cuanto “gradualmente [se ha ido] cotizando y transando un número creciente de mercancías en dólares. Esta práctica se [inició] en el mercado inmobiliario y con los productos que tienen un alto componente importado, tales como vehículos, electrodomésticos, computadoras, teléfonos móviles, etc., pero luego se [extendió]a todos los mercados y ramas de la economía” (Álvarez, 2015).
Valdría la pena preguntarse lo siguiente: ¿Estos ciudadanos sabrán las implicaciones de una dolarización oficial? ¿Será viable? De antemano se indica que existen dificultades en el entorno para expresar datos, ya que la información oficial no se encuentra actualizada. Por otro lado, es oportuno señalar que antes de iniciar la Maestría en Administración de Empresas, consideraba inalcanzable el entendimiento en asuntos económicos. Como abogada y venezolana, responder a dichos planteamientos implicaría un avance académico y personal.

Antecedentes

En 2011, Roberto Olivares Farías publicó en “Daena: International Journal of Good Conscience. 6(2) 54-82. Octubre 2011. ISSN 1870-557X 54”, del Instituto de Estudios Superiores Spenta México, un trabajo de investigación titulado “Costos y Beneficios de una Dolarización Oficial en México”. Según sus conclusiones “Hay razón para creer después de esta investigación que este sistema sería factible de implementarse en México con un costo económico relativamente bajo” (pág. 75, último párrafo).

Contexto

¿Qué es dolarizar? “Consiste en una decisión entre el gobierno y la autoridad monetaria para sustituir el signo monetario nacional por el dólar” (Álvarez, 2015). ‘Cabe señalar, […] que no es necesario pedir permiso a la Reserva Federal de Estados Unidos’ para dolarizar. (Cohen, 2000)” (Olivares Farías, 2011).
Entendiendo el panorama venezolano. La situación venezolana es muy compleja, por ende, antes de analizar cuáles serían los costos y beneficios que implicaría una dolarización, será imperante ubicar cuál es el contexto según diversas opiniones de expertos en la materia extraída de medios de comunicación entre los años 2014 y 2016:
Una dolarización material. El señor García Larralde afirmó que “‘muchos bienes ya están dolarizados’; es decir, se fijan con base al dólar paralelo, lo que califica de ‘grave’, ya que en el país los salarios son en bolívares” (Figueroa, 2015).
Del eterno control cambiario. Desde el año 2003 “el país está bajo un férreo control de cambio y organismos gubernamentales como Cadivi en 2009 y Cencoex en 2015, son los encargados de aprobar las divisas que recibe el sector privado que representa 57% del PIB” (Salmerón, 2016).
Caída de las importaciones. Para enero y mayo de 2016 “aunque no se cuenta con data oficial [,] las importaciones totales se han contraído 45,6 % interanual” (Oliveros and Navarro, 2016).
De la inflación más alta del mundo. El portal de noticias BBC Mundo, reseñó en febrero del corriente año que “La inflación de Venezuela llega al 180% y se confirma como la más alta del mundo” (BBC Mundo, 2016). Aunado a lo anterior, “el incremento de los precios ha venido acelerándose[.] De esta manera, en junio la inflación acumulada que estimamos se encontró en 128,6%, un poco menos del doble de lo que fue la inflación para todo 2014 (68,5%).  En términos interanuales, estamos hablando de un crecimiento de los precios por encima de 300,0%” (Oliveros and Navarro, 2016).
Caída de las reservas. “Las reservas internacionales […] se ubicaron el 3 de noviembre en 11 mil 009 millones de dólares, magnitud que se traduce en un declive de 32% en el año y en el nivel más bajo desde octubre de 2002. Un aspecto relevante es que de acuerdo con Síntesis Financiera en 2002 este nivel de reservas permitía cubrir trece meses de importaciones y hoy solo cuatro. Además, en 2002 el 65% de las reservas eran divisas y en este momento solo alcanzan a 12% porque el grueso corresponde a barras de oro” (Salmerón, 2016). “El mismo Banco Central indica que el Fondo de Estabilización […] sólo posee tres millones de dólares”. En 2005, el gobierno creó el FONDEN. Dicho fondo “ha recibido 135 mil millones de dólares […]. Después de los traspasos al Fonden, las reservas internacionales […] están en niveles históricamente bajos” (Salmerón, 2016).
Caída de los precios y producción de petróleo. En 2014, el MENPET ubicó el precio por barril de crudo venezolano en $ 88,42 y para la semana del 7 al 11 noviembre de 2016, el precio es de $ 37,46. (Mpetromin.gob.ve, 2016), lo que representaría una caída del 57,64%. En cuanto a la producción, “PDVSA reporta a la OPEP, después de haber alcanzado un máximo de 3,20 millones de barriles diarios en septiembre de 2008, la producción de crudo empezó a declinar y para diciembre de 2015 había perdido 628.000 barriles diarios” (Oliveros and Navarro, 2016).
Desbalance en las cuentas. “Ecoanalítica proyecta que, a un precio promedio de 30 dólares el barril este año, Venezuela recibiría un ingreso de 22 mil 273 millones de dólares por exportaciones petroleras, mientras que los gastos por importaciones, servicios, pagos de deuda y salida de capital suman 49 mil 487 millones. El resultado es que, para balancear las cuentas, se requieren 27 mil 214 millones de dólares que aún no se sabe de dónde provendrán”. (Salmerón, 2016).
Depreciación del tipo de cambio alternativo. “El pasado viernes 29 de julio la cotización cerró en 645,1 bolívares por dólar, lo que representa una depreciación de 67,9% en 142 días” (Oliveros and Navarro, 2016).

Los costos de una dolarización

Visto el panorama actual, se pasará a resumir brevemente los costos que traería dolarizar de forma oficial nuestra economía.
Pérdida del Control de la Política Monetaria. “Brea, Dávalos & Santos (2001) argumentan que [esto] evitaría que [se] pudiera ejercer control unilateral sobre la oferta monetaria, para estabilizar el ciclo económico en caso de una recesión económica” (Olivares Farías, 2011).
Problemas políticos y pérdida de la identidad nacional. “Se recomienda que los países que piensen [en este mecanismo] tengan antes una discusión abierta y amplia sobre el tema y dolaricen sólo si hay un consenso político (Hausmann & Powell, 2000, p. 5)” (Olivares Farías, 2011).
Costo por cambio de moneda. El BCV “tendría que comprar el total de la moneda nacional en circulación que […] es de VEF1,5 billones”. “Estimamos que tomando en cuenta la masa de dinero en circulación y el total de activos (reservas y otros fondos) […] el Gobierno tendría que aplicar una tasa de cambio de VEF 32,2/US$, […] el total de gasto presupuestado para este año pasaría de US$87.719 millones a US$17.162 millones, el valor de los depósitos del público en el sistema bancario de US$225.190 millones a US$44.058 millones y el valor del sueldo mínimo expresado en dólares de US$674 a US$132. De querer dolarizar a un tipo de cambio oficial de VEF 6,3/US$ el BCV tendría que disponer de US$211.605 millones” (Oliveros and Villamizar, 2014).
Otros costos. “Pérdida de ingresos para el Fisco por concepto de señoreaje […]. El Banco Central no podría auxiliar al sistema financiero en caso de una crisis [y sería] una decisión casi irreversible” (Guillermo García, 2014).

Los beneficios

Ahora bien, veamos los beneficios:

Se recuperará el ahorro y el patrimonio de los venezolanos, porque se elimina el riesgo de la devaluación, y el financiamiento crediticio mejora.
Estabilización y reducción de la inflación a niveles internacionales de un dígito.
Bajas tasas de interés y con ello mayor acceso a los capitales.
Eliminación de riesgo de emitir dinero sin respaldo lo que provocaba altos índices inflacionarios.
Se descarta cualquier influencia política en el manejo monetario y fiscal del país.
Credibilidad en el esquema monetario y en consecuencia atracción de capitales extranjeros (Inversión directa).
Mayor integración a mercados internacionales, de capitales y Valores atrayendo inversión foránea de portafolio (Guillermo García, 2014).

Conclusiones

Un aspecto que se ha de tomar en cuenta al momento de dolarizar será la tasa de cambio a la que se hace la conversión de moneda nacional a moneda extranjera [para julio de 2016, sería Bs. 645,1 bolívares por dólar] así como la disponibilidad de fondos para hacerla (Oliveros and Villamizar, 2014).

De acuerdo con lo antes expuesto, pareciere que Venezuela no contara con los fondos necesarios para cubrir el alto costo que implicaría comprar la moneda en circulación.

Una opción ante este escenario sería reducir la cantidad de dinero en circulación y acumular un mayor stock de divisas a través de un ajuste en las importaciones como un paso previo a la dolarización, pero el solo hecho de que dicho “requisito previo” pueda llevarse a cabo sería una muestra de que la dolarización no es necesaria para lograr una estabilidad monetaria y cambiaria. Además, un ajuste en las importaciones agravaría aún más la escasez de bienes en el mercado interno (Oliveros and Villamizar, 2014).

Bibliografía

Álvarez, V. (2015). La dolarización espontánea. [online] Victoralvarezrodriguez.blogspot.com. Available at:  https://victoralvarezrodriguez.blogspot.com/2015/08/la-dolarizacion-espontanea.html [Accessed 13 Nov. 2016]. (párrafo 1 y 3).

BBC Mundo. (2016). La inflación de Venezuela llega al 180% y se confirma como la más alta del mundo - BBC Mundo. [online] Available at: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/02/160218_venezuela_inflacion_banco_central_aw.shtml [Accessed 13 Nov. 2016].

Figueroa, A. (2015). Infografía | Venezuela vive una “dolarización informal”. [online] El Mundo Economía y Negocios. Available at: http://www.elmundo.com.ve/noticias/actualidad/analisis/infografia---venezuela-vive-una--dolarizacion-info.aspx#ixzz4PqnrCKhh [Accessed 13 Nov. 2016]. (párrafo 3)

Guillermo García, N. (2014). Dolarización: Ventajas y desventajas. [online] Eluniversal.com. Available at: http://www.eluniversal.com/opinion/140831/dolarizacion-ventajas-y-desventajas [Accessed 14 Nov. 2016]. (párrafos 5-8)

Mpetromin.gob.ve. (2016). Ministerio del Poder Popular de Petróleo y Minería. [online] Available at: http://www.mpetromin.gob.ve/portalmenpet/secciones.php?option=view&idS=45 [Accessed 14 Nov. 2016].

Olivares Farías, R. (2011). Costos y Beneficios de una Dolarización Oficial en México. 1st ed. pp.1, 56, 60, 66, 74.

Oliveros, A. and Navarro, P. (2016). #Venezuela: 10 datos económicos para entender lo que viene. [online] Prodavinci.com. Available at: http://prodavinci.com/blogs/venezuela-10-datos-economicos-para-entender-lo-que-viene-por-asdrubal-oliveros-y-pilar-navarro/ [Accessed 13 Nov. 2016]. (párrafos 1,2 7,

Oliveros, A. and Villamizar, G. (2014). Citar un sitio web - Cite This For Me. [online] Prodavinci.com. Available at: http://prodavinci.com/2014/11/10/economia-y-negocios/hay-que-dolarizar-la-economia-venezolana-por-asdrubal-oliveros-y-gabriel-villamizar/ [Accessed 14 Nov. 2016]. (párrafos 19)

Salmerón, V. (2016). ¿Cómo el BCV está aumentando la presión inflacionaria? [online] Prodavinci.com. Available at: http://prodavinci.com/blogs/como-el-bcv-esta-aumentando-la-presion-inflacionaria-por-victor-salmeron/ [Accessed 13 Nov. 2016]. (párrafo 17 )


Salmerón, V. (2016). ¿Qué tan dramática es la caída de la oferta de dólares?. [online] Prodavinci.com. Available at: http://prodavinci.com/blogs/que-tan-dramatica-es-la-caida-de-la-oferta-de-dolares-por-victor-salmeron/ [Accessed 13 Nov. 2016]. (Párrafos 3, 7, 20).

jueves, 5 de octubre de 2017

Sanciones de Estados Unidos


ACTUALIDAD JURÍDICA

Por Natalia Boza Scotto y Emilio Spósito Contreras

La ejecución de sentencias en el proceso administrativo iberoamericano: España, Perú, Costa Rica, Colombia y Venezuela

La Universidad Monteávila (UMA) sirvió de escenario para el bautizo del libro “La ejecución de sentencias en el proceso administrativo iberoamericano: España, Perú, Costa Rica, Colombia y Venezuela” del profesor Miguel Ángel Torrealba Sánchez (UCV-UMA). El evento se realizó el 26 de septiembre de 2017, en el auditorio de la Biblioteca de dicha Casa de estudios.
Las palabras de apertura estuvieron a cargo de la profesora María Verónica Torres Gianvittorio, directora de la Escuela de Derecho de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la UMA; la presentación del acto correspondió al profesor Carlos García Soto (UMA) y la presentación de la obra, al reconocido administrativista José Araujo Juárez.
La referida obra es la tesis de doctorado presentada el 30 de enero pasado, en la Universidade da Coruña (UDC), bajo la tutoría de la profesora Marta García, y que obtuvo calificación: “sobresaliente cum laude”. El doctorado del profesor Torrealba Sánchez sería el primero del Programa de Doctorado de Derecho Administrativo Iberoamericano, dirigido por el profesor Jaime Rodríguez-Arana.
Como su título lo indica, en el libro se estudia el régimen legal y las tendencias de la ejecución de las sentencias en el proceso administrativo iberoamericano, en el cual se ha venido superando el carácter revisor y objetivo del contencioso-administrativo, y reemplazando por la noción de pretensión procesal administrativa.
En sus palabras de agradecimiento al concurrido auditorio, el profesor Miguel Ángel Torrealba Sánchez destacó la importancia del estudio del Estado de Derecho para las nuevas generaciones que se preparan como abogados en las Universidades venezolanas.

Las medidas económicas tomadas por el gobierno de los Estados Unidos y la contratación internacional

La Academia de Ciencias Políticas y Sociales (ACPS) y el Instituto de Derecho “Tatiana Maekelt”, iniciaron el mes de octubre con una reflexión sobre un tema de gran actualidad e importancia para los venezolanos. El evento titulado “Las medidas económicas tomadas por el gobierno de los Estados Unidos y la contratación internacional”, se realizó el 4 de octubre de 2017 en el Palacio de las Academias.
La apertura estuvo a cargo del Dr. Gabriel Ruan Santos, presidente de la ACPS, quien, citando las obras de Isidro Morales Paúl y Rafael Caldera, destacó el ideario de Andrés Bello sobre el Derecho Internacional Público, resumido en la frase: “De admitirse la intervención por causas justas, se generaría una dependencia humillante respecto de las naciones poderosas”.
Andrés Bello consideraba la igualdad entre los Estados, las repúblicas más débiles tienen iguales derechos y obligaciones que el imperio más fuerte. Para finalizar, el Dr. Ruan Santos dejó la siguiente pregunta en el aire: ¿Debe ceder el principio de no intervención ante el “intervencionismo humanitario” de nuestros días?
La primera conferencia correspondió al profesor Eugenio Hernández-Bretón (ACSP-Decano UMA), quien abordó el tema “Las medidas, su naturaleza y su aplicación extraterritorial”.
La Executive Order 13808, dictada por el presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Donald Trump, el 24 de agosto de 2017, especifica que entrará en vigencia a partir de las 12:01 a.m. del 25 de agosto de 2017, aunque fue publicada con posterioridad, el 29 de agosto del mismo mes y año.
La Executive Order –cuyos antecedentes son la Venezuela Defense of Human Rights and Civil Society Act (de diciembre de 2014), la Executive Order 13692 del 8 de marzo de 2015 y las listas emanadas de la OFAC– impone sanciones adicionales ante la situación de Venezuela, dada la elección en julio de la Asamblea Nacional Constituyente.
Se prohíben a “US persons”, entre varios tópicos, transacciones, financiamiento y cualquier otro negocio relativos a: i) nueva deuda emitida por PDVSA, con vencimiento superior a 90 días; o nueva deuda del gobierno venezolano, con vencimiento superior a 30 días; ii) bonos emitidos por el gobierno antes del 25 de agosto de 2017; iii) pago de dividendos u otras utilidades al gobierno por cualquier ente de su propiedad o controlado por éste.
Inmediatamente, el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica dictó un período de gracia de 30 días y excepciones a las referidas prohibiciones, autorizando, por ejemplo, los bonos venezolanos señalados expresamente en un cuadro anexo –en el cual no aparece el Bono Venezuela 2036, emitido en diciembre de 2016–; la realización de transacciones relativas a Citgo Holding, Inc. y sus filiales; o el financiamiento para insumos agrícolas y medicinas.
A continuación, la profesora Claudia Madrid Martínez (UCV-UCAB), disertó sobre el “Carácter imperativo de las medidas y la contratación internacional”. Al respecto, se centró en los contratos con el Estado, los cuales, aunque están sometidos a la legislación venezolana, deben considerar las “Normas internacionalmente imperativas”, calificación que puede darse a las normas contenidas en la Executive Order 13808.
Resaltó la profesora Madrid que este tipo de medidas tiene una vocación internacional y un poderoso efecto disuasivo. En tal sentido, recordó el caso del niño cubano que en 2006 ganó un concurso de fotografía de la ONU, a quien la empresa Nikon negó la entrega de la cámara fotográfica ofrecida como premio, por temor a las multas por una eventual vulneración del bloqueo impuesto a Cuba por los Estados Unidos de Norteamérica.
Destacó que, con la Executive Order 13808, se reafirma la necesidad de participación de la Asamblea Nacional en materia de contrataciones públicas (“contratos de interés público nacional, máxime si se celebran con Estados o entidades oficiales extranjeras o con sociedades no domiciliadas en Venezuela”), a tenor de lo dispuesto en el artículo 150 constitucional. Finalmente, concluyó que estas medidas van a perseguir a Venezuela, dentro y fuera de Estados Unidos.
Para cerrar, el profesor Miguel Mónaco (UCAB), se refirió a “El caso de la reestructuración de la deuda pública venezolana”. Respondiendo de alguna forma a la interrogante planteada al principio por el Dr. Ruan Santos, recordó las palabras de Umberto Eco a propósito de la Guerra en los Balcanes: “la universalidad de los derechos humanos lleva a que los Estados se pregunten qué es tolerable y qué no”.
Advirtió que la utilización del dólar en una transacción implica que Estados Unidos figure en ésta, de manera que la misma puede resultar afectada por las sanciones contenidas en la Executive Order comentada. Esta situación explicaría el intento del gobierno venezolano, de usar monedas de otros países, como China o Rusia.
Señaló varias zonas grises sobre el ámbito de aplicación de la Executive Order 13808. Por ejemplo, podría entenderse incluido el consentimiento de la mora por parte del acreedor de la República o de PDVSA, por más de 30 o 90 días, respectivamente. En el análisis textual del documento, destacó que las prohibiciones abarcarían los títulos valores vendidos por el gobierno venezolano, aun cuando no fuera su emisor.
Finalmente, destacó que la Executive Order dificulta considerablemente un proceso de reestructuración de la deuda pública venezolana, resaltando que en la propuesta de Lee C. Buchheit (Cleary Gottlieb Steen & Hamilton LLP) y G. Mitu Gulati (Duke University School of Law), presentada el 21 de julio de 2017 –previo a las sanciones–, se contempla la neutralización de los denominados “holdouts” con la transmisión de las obligaciones de PDVSA a un tercero, constituido específicamente para ello.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Gerencia eficaz e incentivos laborales


Natalia Boza, Loniz Ramos, Raquel Rodríguez y Emilio Spósito

DESVENTURAS
DE UN GERENTE INEFICAZ ⃰
  
I. Historia de una infortunada cesta de Navidad

Tradicionalmente, la empresa T, Sociedad Anónima obsequia a su personal una cesta navideña llena de exquisiteces. Año tras año, fue incrementándose la cantidad y calidad de los productos, al punto que era difícil que alguno de los trabajadores permaneciera indiferente a tal muestra de abundancia y generosidad. Inclusive, en la cesta de 2009 se incluyeron botellas de un licor escocés cuya mezcla incluía añejados de hasta 18 años.
En los últimos tiempos, aunque los salarios se habían rezagado respecto de la inflación y empezaban a surgir señales de malestar entre los trabajadores, la cesta navideña tenía un efecto balsámico entre los casi 1200 empleados de la empresa, 800 de los cuales eran profesionales.
En febrero de 2015, cuando el país entraba en crisis y disminuían los ingresos, una nueva junta asumió la dirección de la empresa. Al poco tiempo, también asumió un nuevo gerente general, el economista R, quien con retraso –apenas en el mes de octubre–, presentó a la junta directiva tres presupuestos de costos de la cesta navideña.
La directora M fue la encargada de estudiar el caso, y no fue sino hasta un mes después cuando, en una reunión de la junta directiva, objetó tanto los montos como los conceptos incluidos. En tal sentido, se supo que vetó la inclusión de tarros de una crema para untar de origen italiano a base de chocolate y avellanas en virtud de su alto precio.
La discusión se volvió estéril. Según explicó el economista R a su equipo, quedaba claro que la junta solo aprobaría una propuesta por un monto inferior, razón por la cual debía escogerse entre disminuir la cantidad o calidad de los productos, si no ambas.
La última semana de noviembre, los proveedores informaron a R que ya era tarde para encargar los productos y que, ante la situación de escasez que empezaba a vislumbrarse, se les haría muy difícil atender solicitudes tardías.
Finalmente, la primera semana de diciembre, la junta directiva aprobó la solución presentada por el gerente general, de reducir los costos mediante la adquisición de bienes sustitutos de menor valor.
A mediados de diciembre, cuando en otros años ya se había entregado la cesta navideña al personal, el economista R apenas había reunido la mitad de la mercancía. Una semana antes de Navidad se consiguió una serie de productos atípicos en una cesta navideña, tales como desodorante de “bolita”, pañales para bebés, máquinas de afeitar desechables y papel higiénico.
Después de posponer varias veces la entrega, se convocó al personal a retirar su cesta el día 23 de diciembre. Una larga cola de trabajadores rodeó el edificio de la empresa, quienes se entretuvieron las horas de espera criticando la foto filtrada de una cesta con un paquete de cuatro rollos de papel higiénico.
A principios del siguiente año, el economista R fue removido de su puesto. A mediados de año, más de 200 trabajadores habían renunciado a la empresa T, Sociedad Anónima.

II. Algunos errores frecuentes

La gerencia se refiere a la acción dirigida a alcanzar objetivos, con recursos escasos y en un medio complejo, de allí que se estudie con atención qué hace un gerente para ser eficaz y eficiente.
En ocasiones, los actos ejercidos por los gerentes difieren de las acciones planteadas por las teorías de la escuela clásica de la gerencia –representada, entre otros, por Henry Fayol–, las cuales señalan que el gerente planifica, organiza, coordina, manda y controla (Mintzberg 1983: 32). Más recientemente, autores como Peter Drucker y Henry Mintzberg especifican aspectos del quehacer gerencial.
Según la perspectiva de Drucker, “un gerente eficaz se pregunta qué hay que hacer, qué le conviene a la empresa, desarrolla planes de acción, asume la responsabilidad de sus decisiones, asume la responsabilidad de comunicar, se centra en las oportunidades en vez de en los problemas (…)” (2004: 3).
Basado en lo anterior, si bien el economista R se preguntó qué hay que hacer, no consideró lo que convenía a la organización, visto que la cesta navideña constituye un incentivo a los trabajadores. En este sentido, tuvo poca claridad sobre lo que representa dicho obsequio, al incluir productos atípicos, relacionados con la higiene personal.
Esta ocasión, se puede enmarcar la actuación del economista R bajo la siguiente premisa: “No se trata de hacer lo que el gerente quiere –en definitiva el gerente se encuentra inmerso en una organización–, sino lo que debe hacerse en cada momento, concentrándose en esa tarea. Y lo que debe hacerse, es importante que sea lo correcto para la empresa, independientemente de los intereses de los individuos o grupos de presión a lo interno o externo de la organización” (Drucker 2004: 4).
Como grupo de presión, se identifica la junta directiva, que siempre tendió a la reducción de los costos. Cediendo a esta exigencia, el gerente optó por incluir productos de higiene personal, escasos en el mercado nacional. Siguiendo la premisa de Drucker, era necesario pensar qué era conveniente para la empresa, lo cual implica que debió prever la reacción que generaría en los trabajadores la conformación de la cesta navideña.
Asimismo, “el gerente debería hacer un plan de acción flexible, que consistiera más en una declaración de intenciones que un compromiso, que sirviera de base para la administración del tiempo. También debería hacerse responsable de sus decisiones, revisándolas y corrigiéndolas si es necesario” (Drucker 2004: 4-5).
En el caso bajo estudio, otro error visible fue la falta de un plan que administrara el tiempo y se adaptara a situaciones imprevistas, como la interferencia de la junta directiva, la escasez de productos o el aumento en el precio de los mismos. En este orden de ideas, una vez que la junta directiva dio su respuesta, el tiempo era corto para concretar la adquisición de la mercancía con los proveedores. Dicha circunstancia lo llevó a considerar la solución que a su parecer era la más conveniente, dada la situación económica del país.
Según Drucker, es necesario que el gerente asuma la responsabilidad de comunicar lo que se debe hacer y cómo se va a hacer, enfocándose en las oportunidades y no en los problemas. Para el gerente eficaz, es esencial procurar tener reuniones productivas y no perder el tiempo en discusiones estériles (2004: 5-6).
La crisis económica, en vez de ser vista como una oportunidad para replantearse el sentido de la cesta navideña como incentivo laboral, fue afrontada como un problema, adoptándose como solución la desmejora de aquella, con graves consecuencias en el buen clima de la organización.
Por último, el gerente no se preocupó por comunicar y hacer comprender a los trabajadores que la situación del país afectaría la conformación de la cesta, lo cual habría sido entendido por todos. Al no hacerlo, contrariamente a lo esperado, generó malestar en el personal.

III. Recomendaciones para un gerente eficaz

El gerente debe prestar atención al entorno de la empresa. En este sentido, para mantener en el tiempo un incentivo entregado tradicionalmente a los trabajadores, resulta indispensable prever las dificultades enfrentadas debido al entorno económico del país y realizar los ajustes necesarios, con la suficiente antelación.
El establecimiento de prioridades permite determinar qué acciones son más convenientes para la empresa, así como identificar cuáles deben implementarse de forma inmediata.
La comunicación oportuna también constituye un aspecto fundamental. El gerente debe informar a la junta directiva, pero también al personal, las dificultades que enfrenta la empresa, derivadas en este caso de la nueva realidad económica del país.
De esta manera, se logra un equilibrio entre los deseos de la junta directiva de la empresa, las expectativas de los trabajadores y las limitaciones de los proveedores… En definitiva, se evita el conflicto y el mal ambiente laboral que éste conlleva.

Bibliografía

Drucker, P. (1976): La gerencia: Tareas, responsabilidades y prácticas. Buenos Aires: Librería El Ateneo Editorial.

Drucker, P. (2004): “Qué hace eficaz a un ejecutivo”. Harvard Business Review América Latina, junio.

Mintzberg, H. (2002): “El trabajo del directivo: folklore y realidad”. Harvard Business Review: Liderazgo. Barcelona: Deusto.


 ⃰ Basado en el trabajo realizado en diciembre de 2016, para la materia Introducción a la Gerencia, en la Maestría de Administración del IESA.

viernes, 28 de julio de 2017

Pactando con el diablo...


Emilio Spósito Contreras

PACTANDO CON EL DIABLO
A propósito del acuerdo
entre el doctor Fausto y Mefistófeles

Perrumpis infernum chaos:
Vinctis catenas detrahis;
Victor triumpho nobili
Ad dexteram Patris sedes…

El escritor alemán Juan W. Goethe (1749-1832), honesto súbdito del duque Carlos Augusto de Sajonia-Weimar-Eisenach, fue hostil a la Revolución Francesa y sus personajes; sin embargo, como gran artista, fue un hombre libre, ávido –como su personaje Fausto– de un saber infinito. En el ancien regime, a pesar del absolutismo, se desarrollaron espíritus que remontaron a la Humanidad hasta insospechados niveles de refinamiento. Como ejemplo, junto a Goethe, piénsese sólo en dos de sus coterráneos: Hegel y Beethoven.
Será en el siglo XX que el mundo experimente como último invento del demonio –en sentido figurado–, regímenes totalitarios que pretendan esclavizar hasta la mente del hombre. Uno de los más lúcidos acusadores de tales aspiraciones, fue sin duda el izquierdista Eric Blair –conocido como Jorge Orwell– (1903-1950), quien en sus novelas y cuentos denuncia tanto el nazismo de Hitler como el comunismo de Stalin. 1984 y Rebelión en la granja, son dos de sus obras más difundidas.
Volviendo a Goethe, vale destacar que en su obra Fausto (en la traducción de José Roviralta Borrell), basada en el personaje histórico Juan Jorge Fausto (1480-1540), alquimista y nigromante de Baden-Wurtemberg, la trama gira en torno al pacto celebrado entre el protagonista y el diablo Mefistófeles, por el cual entregaba su alma a cambio de sabiduría y placeres mundanos. Ello, supone en Fausto el libre albedrío y, al mismo tiempo, su reconocimiento por el diablo que abunda en formalidades para garantizar la validez del satánico contrato:

Mefistófeles
Una cosa más… Por razones de vida o de muerte, te lo pido un par de líneas… Una pequeña hoja cualquiera es buena para el caso. Firmarás con una gotita de tu sangre.
Fausto
Si eso te satisface plenamente, pase como chanza  (GOETHE, J. W., Fausto, primera parte).

La libertad del hombre y su desviación por las tentaciones del demonio es el tema del primer encuentro –o desencuentro– entre ellos en el Paraíso: Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza (hacedor) y le prohibió a su criatura comer del árbol del conocimiento del bien y del mal (Génesis 2, 17). El hombre desconfió de la obra de Dios y abusando de su libertad cometió el primer pecado, causa y fundamento de todos los demás: el egoísmo (cfr. Catecismo de la Iglesia Católica, 396 y ss). María Zambrano (1904-1991), prefería hablar de la envidia.
El desprecio de Fausto (el hombre), por Dios, su creación (la naturaleza), la encontramos en la justificación que hace al entregar su alma a Belcebú en el más allá:

Fausto
–Poco puede inquietarme el más allá. Convierte primero en ruinas este mundo, y venga después el otro en buena hora. De esta tierra dimanan mis goces, y este sol alumbra mis pesares. Si algún día consigo arrancarme de ellos, entonces venga lo que viniere; si en el mundo venidero también se ama o se odia y si igualmente hay en esas esferas un arriba y un abajo, no quiero saber de ello nada más.

Paradójicamente, la libertad moderna, la libertad mal entendida, desviada, positivista… se convierte en libertinaje o precisamente en lo contrario a lo que procura: la esclavitud, y no la servidumbre metafórica de aquel que sirve desinteresadamente a otros, sino la esclavitud degradante de la condición humana. El filósofo Leonardo Polo (1926-2013), la identifica con un frívolo engaño de libertad. Veamos en el texto de Goethe, la referencia a la esclavitud que significan los tratos con el demonio:

Mefistófeles
–No soy ninguno de los grandes, pero, a pesar de ello, si quieres junto conmigo emprender la marcha a través de la vida, me ofrezco gustoso a ser tuyo ahora mismo. Tu compañero soy, y si estás satisfecho de mí, soy tu servidor, tu esclavo…
Oblígome a servirte aquí, a la menor indicación tuya, sin darme paz ni reposo; cuando nos encontramos otra vez más allá… tú has de hacer otro tanto conmigo.

Al final, el Fausto de Goethe, recordándonos la sentencia atribuida a san Agustín: “dilige, et quod vis fac” o ama y haz lo que quieras, se salva por sus afanes y el amor de Margarita:

Unos ángeles
Hase librado del Malo el noble miembro del mundo de los Espíritus. Aquel que se afana siempre aspirando a un ideal, podemos nosotros salvarle; y si además, desde las alturas, por él se ha interesado el amor, el coro bienaventurado le acoge con una cordial bienvenida (segunda parte, acto V).

Aquí el “afanarse”, puede entenderse como hacer –esencial en el hombre– pero libremente, en el sentido aristotélico, es decir: hacer lo que corresponde, lo que es justo: “honeste vivere, neminem laedere, suum cuique tribuere” o vivir honestamente, no perjudicar a nadie y dar a cada uno lo suyo, como diría Ulpiano (D. 1, 1, 10, 1). Quizás de allí que el diablo se empeñe en inmiscuirse en cuestiones del Derecho… busque abogados.
Existe la creencia de que podemos apreciar a simple vista entre el hombre libre y el que no lo es. Que existe una mácula en aquellos que han pactado con Mefistófeles, bien sea por los males que padecen –en la Antigüedad la lepra era un signo o mal sagrado– o bien por estar rodeados de un círculo silencioso –o escandaloso– de rechazo. Si todavía es difícil distinguir entre el bueno y el malo, nos queda: por sus obras los reconoceréis (Mateo 7, 15). La oprobiosa esclavitud resulta difícil de ocultar, al igual que la verdadera libertad.
Venezuela es un país cuyos habitantes se enorgullecen de su espíritu indómito: difícilmente la lisonja o el obsequio son capaces de prostituirnos –recuerdo a un Fermín Toro–. A lo largo del tiempo hemos sufrido tiranías y cada vez hemos podido sacudirnos el yugo. La experiencia permite que reconozcamos fácilmente la condición servil y los diálogos o acuerdos engañosos. A despecho de Satanás y sus secuaces, sus tentaciones últimamente resultan inocuas:

…vade retro Satana,
numquam suade mihi,
vana sunt mala quae libas,

ipse venena bibas.

viernes, 21 de julio de 2017

¡Ni Dios me quita la victoria!


Arturo Castillo Máchez*

“¡NI DIOS ME QUITA LA VICTORIA!”

Extracto de AA.VV., Nuestra Señora de Belén, devoción del Libertador Simón Bolívar. San Mateo, 1709-2009. Edición al cuidado de Natalia Boza Scotto y Emilio Spósito Contreras. Sociedad Bolivariana de Venezuela - Fundación Hermano Nectario María para la Investigación Histórica-Geográfica de Venezuela. Caracas 2010, 159 pp. ISBN 978-980-12-4713-5.

Lo normal en la interacción de las personas creyentes en Dios, es que se agradezca al Señor por los beneficios o deseos concedidos. De no ser así, el creyente se muestra resignado con lo sucedido, prefiriéndolo a otras situaciones que pudieron haber resultado males mayores. Igualmente, entre los mismos creyentes, los deseos casi siempre van matizados por una coletilla que en la vida nos coloca en las manos del Señor: “Si Dios quiere”.
Asimismo es muy común, desde que los españoles tocaron esta tierra de gracia, una expresión para manifestar agradecimiento a otra persona por el bien hecho desinteresadamente: “Dios se lo pague”.
Todas estas manifestaciones, tanto ayer como hoy, son propias de los creyentes cristianos, católicos romanos o evangélicos, porque en ellas va implícita, de una forma u otra, una exaltación de la fe, un acercamiento al Señor Todopoderoso, de manera de reafirmar la autoestima.
Siendo así, no nos explicamos qué pudo sucederle a aquel oficial español que dejó a un lado toda creencia cristiana y profirió la frase pagana que sirve de título al presente trabajo.
El coronel José María Barreiro, comandante de una de las divisiones realistas que formaban el ejército español, y que bajo el mando del mariscal de campo Pablo Morillo actuaba en la Nueva Granada y Venezuela en el año 1819, fue el autor de tan controvertida expresión.
Quizás creyó que para ese momento Dios no le era necesario y que por el contrario, él solo podía reservarse el papel protagónico de conducir el ejército realista al éxito definitivo de la batalla. Sin embargo, más que no necesitar de Dios, Barreiro lo confrontó, lo afrentó y, tal como sucedieron los acontecimientos, “El que todo lo perdona”, al final lo derrotó.
La División de Barreiro se enfrentó al Ejército Libertador, que a las órdenes de Simón Bolívar se presentó en Pantano de Vargas, después de haber cruzado Los Andes en julio de 1819.
El ejército de Barreiro estaba descansado y organizado en las alturas de Vargas, mientras que el ejército de Bolívar estaba en peores condiciones, no sólo por la extenuante travesía desde el Páramo de Pisba, sino porque ese mismo día, el 25 de julio, había tenido que cruzar el caudaloso río Chicamocha a partir de las primeras horas de la madrugada. A las 10 de la mañana, cuando se iniciaron los fuegos por ambos ejércitos, aún faltaban tropas para cruzarlo en las improvisadas balsas de los hermanos Villates.
El ejército realista ocupaba ventajosa posición al iniciarse el combate. Por ello, Barreiro lanzó un ataque por el flanco izquierdo republicano, con intención de envolverlos por la retaguardia, aprovechando el pantano que no permitía mayores ventajas a los independentistas. Éstos trataron de subir la ladera, pero Barreiro los repelió con el Primer Batallón del Rey. Intentó de nuevo Bolívar, atacando esta vez por el centro con el Rifles y Barcelona; pero tampoco pudo con la férrea defensa del realista. Ordenó Bolívar al coronel Rook, que con la Legión Británica desalojara al enemigo de las alturas, pero tuvo el aguerrido irlandés que dar marcha atrás, con un sinnúmero de tropas dejadas en el campo de batalla.
Es en este momento cuando el Libertador vio perdida la batalla, y con ella, el enorme esfuerzo de la Campaña de Boyacá; mientras el coronel español creyó que la victoria era suya y, tras vivas al Rey, exclamó la frase que sellaría el triunfo en Pantano de Vargas: “¡Ni Dios me quita la victoria!”… Lamentablemente para el bizarro español, Dios le quitó la victoria.
Estaba a punto Bolívar de dar marcha atrás para enfrentarse a las caudalosas aguas del Chicamocha, o perecer ante las afiladas bayonetas de las tropas realistas, cuando observó al intrépido coronel Juan José Rondón, quien junto a sus catorce lanceros, aún no había entrado en combate, y acercandose, le gritó: “–Coronel, ¡salve usted la Patria!” y el valiente guariqueño, sin pensarlo dos veces, se abalanzó sobre el enemigo en una estrepitosa carga que los desconcertó. El enemigo retrocedió, y los catorce lanceros de Rondón continuaron arrollándolos, lo cual, aunado al apoyo de la caballería de Mujica, permitió ganar las alturas.
La infantería patriota se reorganizó y aprovechó ese momento de inspiración para avanzar y también ganar las alturas. Fue entonces el enemigo quien retrocedió y, aprovechando las sombras de la noche, huyó.
La batalla terminó con gran mortandad de soldados para ambos bandos y, a pesar de no ser una clara victoria para las armas republicanas, éstas ganaron una ventajosa posición, que a partir de ese momento, les permitió pasar de perseguidos a perseguidores de los realistas.
Barreiro fue engañado en la marcha hacia Tunja y capturado por Bolívar en la Batalla de Boyacá (7 de agosto de 1819). Finalmente, sería ejecutado junto con treinta y ocho de sus oficiales por Santander –a pesar del querer contrario del Libertador, quien había partido rumbo a Angostura–, en la Plaza Mayor de Bogotá.
Antes quizás, tuvo tiempo de arrepentirse de su temeraria expresión: “¡Ni Dios me quita la victoria!”.

* Nacido en Churuguara, estado Falcón, fue Oficial retirado del Ejército de la República Bolivariana de Venezuela, con el grado de coronel. En su actividad profesional desempeñó funciones de comando, desde Comandante de Unidad Básica hasta Comandante de Unidad Superior. Fue Jefe del Estado Mayor de la Brigada de Cazadores.
Como civil, fue Coordinador de la Cátedra Bolivariana de la Universidad Nacional Experimental de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (UNEFA) y Presidente de la Sociedad Bolivariana de Venezuela 2006-2010, reelecto para el período 2010-2014.
El coronel Castillo Máchez fue autor de diversas obras, entre las cuales destacan: Más allá del deber. Modelo venezolano que derrotó la subversión marxista-comunista en la década de los años sesenta; Tupí, un pueblo falconiano y J. J. Rondón. Historia de un Batallón, todas ellas premiadas en su oportunidad, con el Premio Especial del Ministerio de la Defensa.

El coronel Castillo Máchez falleció en Caracas en 2011.

jueves, 13 de julio de 2017

Aniversario de la Revolución Francesa


Graco Babeuf
(1760-1797)

¿TIENE EL PUEBLO
DERECHO A LA INSURRECCIÓN?
(El Tribuno del Pueblo, número 31. Fragmento).


¿El pueblo puede hacer esta insurrección?
¿Quién se lo impedirá? ¿Creéis que porque habéis usurpado todo; porque habéis poblado todo con vuestros viles agentes; porque habéis puesto a la cabeza de todos los engranajes civiles y militares a la escoria de la Nación... la muralla de vuestra tiranía es impenetrable?


¿El pueblo debe insurreccionarse?
No ofrece duda, si no quiere perder definitivamente la libertad, y si es indiscutible que sus derechos son violados. La solución está dada por el artículo mismo de la tabla de la ley, que dice que en ese caso es el más indispensable de los deberes.

Habéis puesto a la cabeza de todos los engranajes civiles y militares a la escoria de la Nación…
¿El pueblo puede hacer esta insurrección?
¿Quién se lo impedirá? ¿Creéis que porque habéis usurpado todo; porque habéis poblado todo con vuestros viles agentes; porque habéis puesto a la cabeza de todos los engranajes civiles y militares a la escoria de la Nación... porque habéis desorganizado todos los útiles precisos para desarrollar, en su tiempo, en el momento oportuno y necesario, la resistencia a vuestra infame opresión... y porque gracias a esta violación impune habéis podido adquirir cierta ventaja sobre la fuerza del pueblo y contra él... creéis que la muralla de vuestra tiranía es impenetrable? ¡Sería la primera vez que la energía y el valor de la más potente de las Naciones fallara, encontrara obstáculos invencibles!... ¡No, un pueblo ante el que todos los tronos se inclinan, no está hecho para recibir el yugo de un puñado de viles tiranos, sin medios, sin ideas, sin otro mérito que la presunción y la vanidad!... Vosotros mismos no habéis podido ocultároslo, en último extremo:
El pueblo francés ha jurado ser libre, ha declarado una guerra a muerte a toda clase de tiranía; su poderosa voluntad ha hecho desaparecer a los pérfidos y los insensatos que intentaban oponerse a ella... Su justicia alcanzará, en cualquier lugar en donde estén, a todos los hombres investidos de grandes poderes, depositarios de una gran confianza y que hayan abusado de ella (Discurso del Presidente de la Convención, el día del aniversario de Capeto).
Sabemos bien con qué sentido el marqués de Rovere, el digno esposo de la condesa de Agoult, uno de los distinguidos entre los ilustres de la facción patricia; sabemos, decía, con qué intenciones este co-instigador termidoriano ha hablado este lenguaje puramente democrático. En su boca es una profanación. Es el abuso de la palabra del pueblo, el abuso de las expresiones más sagradas del evangelio republicano; son las flores lanzadas en el abismo al fondo del cual se quiere precipitar al pueblo sin que se dé cuenta. Pero éste está lejos de ser tan inocente como vosotros quisiérais. El realizará la predicción que vosotros proferís sin creer en ella; no se dejará engañar, no os tomará como árbitros ni como co-ordenadores de esta guerra a muerte que con razón habéis dicho que ha jurado contra toda clase de tiranía; no tomará como tiranos a aquellos que vosotros le designéis; sabrá reconocer a los verdaderos tiranos, y como muy bien decís, su justicia alcanzará a todos los hombres investidos de grandes poderes, depositarios de una gran confianza, y que hayan abusado de ella.


¿Cómo puede el pueblo hacer esta insurrección?
Pacíficamente. Incluso más que en el 31 de mayo; y he aquí, quizá, que asombramos un poco a ciertas gentes que no esperaban esta conclusión; ya que la palabra insurrección no suena, a los oídos de mucha gente, más que como torrentes de sangre y montañas de cadáveres…


El pueblo, para resistir a la opresión de hoy, no dispone de menos medios que en el año 89, cuando asestó la primera sacudida a la tiranía monárquica. Entonces, como ahora, todos los puestos administrativos, todos los empleos militares estaban ocupados por criaturas escogidas por el poder: el pueblo no tenía ningún lugar central de reunión, ningún jefe reconocido, ningún tipo de organización que hubiera parecido capaz de romper sus cadenas. A cada movimiento, a cada paso, al menor signo de esfuerzo, parecía que iba a ser paralizado y reducido infaliblemente a la impotencia. Sin embargo, salvó todos los obstáculos y mostró a todos los imbéciles partidarios del despotismo que la apariencia colosal de éste no es nada tantas veces cuando una Nación entera decide desplegar su fuerza que es la única majestuosa.
Hoy, el pueblo tiene mucho más que entonces el sentimiento de esta fuerza por haberse servido de ella repetidas veces. Hoy la violación de los derechos del hombre, de su dignidad, está llevada a un grado mucho más elevado que en aquel tiempo; la desesperación empujará a hacer más que entonces, ya que nadie puede refutar que el estado de horrible miseria de la clase obrera, es decir de la masa del pueblo, se halla hoy treinta y dos quilates por encima del alcanzado después de catorce siglos de esclavitud. Hoy el pueblo, yo le garantizo, encontrará en el seno de la Convención un haz de apoyo cuyo tronco se ensancha cada día.
Hoy, este crecimiento debe necesariamente extenderse hasta la constitución de una gran mayoría, no fuera más que por razón del interés de conservación individual que sentirá todo mandatario al ver que el día del pueblo no puede ya estar lejos; razón que, consecuentemente, determinará a aquellos que todavía no se han pronunciado, a aquellos que todavía no se han distinguido por el patriciado, a exhibir ante el coloso plebeyo obras meritorias y de redención para este gran día, con el fin de poder ser distinguidos de los que componen el senado de Coblenza, que, y creemos haber tenido razón en decirlo, ocupan quizá la mayoría de los escaños en el palacio de las Tullerías. Hoy, en fin, la autocracia senatorial encontrará, mucho más todavía que el rey Luis en el 89, traidores entre quienes cree son sus fieles súbditos: hay todavía (y conocemos algunos) más de un patriota en esa multitud de elegidos de los comités de gobierno; hombres que, como hemos anotado, merecen la muerte según los rigurosos términos de la declaración de los derechos, por haber concurrido a la usurpación de la soberanía del pueblo, no reconociendo el más esencial atributo de esta soberanía que es el derecho de elección; estos hombres, en su mayor parte, sin embargo, no han cometido este crimen capital con intenciones anti-cívicas: la mayoría de ellos no tuvieron suficientes conocimientos para sentir que violaban un principio tan grande. No han quedado a pesar de ello menos fieles al pueblo, serán a sus ojos dignos de ser agraciados y aquellos otros que no habrán pecado sin conocimiento de causa, querrán parecerlo para obtener también su perdón; y todos se apresurarán a expiar sus errores, reales o pretendidos, ayudando al pueblo a reconquistar su soberanía y sus derechos usurpados.


El anhelo general debe ser la ley.
Entonces pues, será incontestablemente legal de hacer de un anhelo así expresado, la ley.


Pacíficamente…
¿Cómo puede el pueblo hacer esta insurrección?
Pacíficamente. Incluso más que en el 31 de mayo; y he aquí, quizá, que asombramos un poco a ciertas gentes que no esperaban esta conclusión; ya que la palabra insurrección no suena, a los oídos de mucha gente, más que como torrentes de sangre y montañas de cadáveres. Hay la experiencia que la insurrección puede reposar sobre otras bases. Yo propondré un plan bien simple. Antaño las academias daban premios en oro a quienes resolvían mejor, problemas de bien poca importancia. Yo prometo un premio, de bien merecer de la Patria, a quien haga el mejor proyecto de llamamiento del pueblo Francés a sus delegados, para exponerles, dentro de un cuadro vivo y veraz, el estado doloroso de la Nación, el que debe alcanzar, lo que debe esperar, lo que se ha hecho para procurárselo, lo que ha detenido y detiene el éxito; y lo que conviene hacer, lo que el pueblo piensa que debe hacerse para que pueda llegar al término de los derechos de todos los hombres y de la felicidad común por lo cual hizo la revolución.
Este hecho declaratorio, en el sentido que conviene a toda la masa, porque debe contener todo lo que la masa desea y lleva en el alma, yo voto para que sea notificado a la asamblea de los mandatarios; primero por una porción cualquiera del pueblo; luego por varias de estas porciones progresivamente reunidas, hasta que los delegados de la Nación hayan podido comprender que el deseo que lleva, es el deseo general.

Plebiscito…
El anhelo general debe ser la ley.
Entonces pues, será incontestablemente legal de hacer de un anhelo así expresado, la ley.
Y no conozco otra manera de obtener la iniciativa del anhelo general.
Si nadie lo conoce más profundamente, mi plan de insurrección es legítimo.

He abordado esta gran cuestión con mucha franqueza. ¡Desearía que los que atacan tan ardientemente a la contrarrevolución, hicieran lo mismo!